Entrenamiento de fuerza en mayores

Entrenamiento de fuerza en adultos mayores

“Mi médico dice que no puedo coger peso”.

Siempre remarcamos la importancia del entrenamiento de fuerza en diferentes etapas de la vida, veámoslo en adultos mayores, en los cuales nos convertiremos todos.

Entrenamiento de fuerza en mayores

Todos nos hacemos mayores y todos tenemos a adultos mayores en nuestro entorno, queremos y quieren  ser autónomos e independientes el mayor tiempo de nuestras vidas…., y a ser posible hasta nuestros últimos días. Es por eso que queremos hablar de la fuerza, porque es nuestro aliado y el que nos va a permitir mantener nuestra funcionalidad motora día a día.  Son muchos los estudios que nos hablan de la pérdida de masa muscular y de fuerza muscular conforme pasan los años y la gran relación que tiene con el aumento de padecer determinadas enfermedades. Ya en 2008, el doctor Juan Carlos Molina Yons publicó en la revista hospital clínico de la Universidad de Chile que la pérdida de masa muscular aumenta un 2% por año pasado los 50 años. La prevalencia de sarcopenia (pérdida de masa muscular) es alrededor de 25% en individuos de 70 años y 40% de aquellos de 80 o más años.

“La sarcopenia representa un factor de riesgo de fragilidad, pérdida de independencia y discapacidad física, relacionándose con múltiples comorbilidades en ancianos como caídas, declives funcionales, osteoporosis, alteración de la termorregulación e intolerancia a la glucosa e incluso es un predictor de discapacidad y mortalidad por todas las causas en avanzada edad. La pérdida de movilidad resultante de la pérdida de muscular predice mayor discapacidad física y mortalidad, asociada a una peor calidad de vida, mayor soporte social y de cuidados de salud“. (Molina, 2008; Roubenoff, 2000)

Cuando se habla del envejecimiento de las personas se asocia a la edad cronológica  o directamente a unos procesos neurofisiológicos que nos hacen perder masa muscular (sarcopenia) y fuerza (dinapenia). El entrenamiento de fuerza contribuye a la funcionalidad, ganancia y al mantenimiento de la masa muscular previniendo así esta pérdida. Además, nos ayuda a movernos mejor, a sentirnos ágiles y a afrontar diferentes cargas/situaciones de nuestro día a día.

El mensaje que nos lanza nuestro médico hay que saber interpretarlo de la forma correcta.

Entonces…

SÍ podemos y debemos coger peso, PERO SIEMPRE DE LA FORMA ADECUADA, CONTROLADA Y DIRIGIDA POR UN PROFESIONAL.

Tenemos que aprender e interiorizar los movimientos correctos que nos permiten coger las cargas a las que nos enfrentamos en nuestro día a día. Para eso tenemos a profesionales cualificados que nos enseñan a movernos, que nos ayudan a saber qué puedo hacer y a qué se refiere nuestro médico con “no puedo coger peso”. Los movimientos controlados bajo supervisión nos ayudan a ser conscientes de cómo me debo de mover para que no suponga ningún riesgo. Lo que se desaconseja son posturas descontroladas con cargas a las que no estamos adaptados. Movemos mesas, levantamos sillas, subimos escalones, cargamos con las bolsas de compra, levantamos a nuestros hijos y/o nietos, sacamos al perro, nos agarramos en el autobús para mantenernos de pie, nos levantamos del sofá y de la cama muchas veces al día, y un largo etcétera.

Son tantas las acciones de nuestro día a día en las que necesitamos una buena funcionalidad de todo nuestro cuerpo…… Es necesario aprender cómo movernos de forma adecuada, tener una musculatura fuerte y estable que nos permita afrontar estas situaciones.

Por lo tanto, es muy importante el entrenamiento de fuerza con cargas y sin cargas externas en cualquier tipo de persona, pero aún más en adultos mayores ya que nos permitirá tener una buena salud, nos hará ser autosuficientes en nuestro día a día, a pesar de que nuestra edad vaya aumentando.

La edad cronológica no ha de ser igual que la edad biológica!

 

Fuentes:

Molina, 2008. Sarcopenia en la pérdida funcional: rol del ejercicio. Revista Hospital Clínico Universidad de Chile, 19: S302 – 8.

Roubenoff R., 2000. Sarcopenia and its implications for the elderly. Eur J Clin Nutr, 54, S40-7.

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