Esferodinamia en el embarazo: qué es y para qué puede servir
Si estás embarazada, es posible que en algún momento hayas oído hablar de la esferodinamia o del trabajo con balones y te hayas preguntado en qué consiste exactamente.
La esferodinamia es una forma de trabajo corporal que utiliza esferas de diferentes tamaños para explorar el movimiento, la postura, el equilibrio y la percepción del propio cuerpo. Durante el embarazo puede ser una herramienta interesante para acompañar los cambios físicos de esta etapa y descubrir nuevas formas de moverse con comodidad y seguridad.
¿Qué es la esferodinamia?
La esferodinamia utiliza esferas como superficie de apoyo y como elemento facilitador del movimiento. A diferencia de una superficie estable, la esfera ofrece una respuesta cambiante: puede facilitar determinados movimientos, plantear pequeños retos de equilibrio o ayudar a encontrar nuevas formas de distribuir el peso.
No se trata simplemente de sentarse sobre un balón. El trabajo puede realizarse con esferas de distintos tamaños y en diferentes posiciones, utilizando el material para explorar la movilidad, la respiración, la postura y la relación del cuerpo con el espacio.
Esta corriente surgió en Argentina durante la década de los 80 y, con el tiempo, se ha aplicado en diferentes ámbitos, entre ellos el embarazo, la preparación al parto y la recuperación postparto.
Su objetivo no es alcanzar una postura perfecta ni realizar movimientos difíciles, sino conocer mejor el cuerpo, observar cómo responde y ampliar sus posibilidades de movimiento.
¿Qué esferas se utilizan?
La esferodinamia se caracteriza por utilizar esferas de distintos tamaños. Dentro de esta metodología se emplean balones de 20, 45 y 85 centímetros de diámetro, cada uno con unas características y posibilidades diferentes.
- Las esferas pequeñas permiten explorar apoyos más concretos y dirigir la atención hacia determinadas zonas del cuerpo.
- Las esferas medianas ofrecen distintas posibilidades de apoyo, movilidad y estabilidad.
- Las esferas grandes permiten sentarse, apoyarse, balancearse y explorar movimientos más amplios.
No existe una esfera mejor que otra. La elección depende del objetivo del trabajo, de la posición y de las características y necesidades de cada persona.
Cambiar el tamaño de la esfera modifica la superficie de apoyo, la amplitud del movimiento y la respuesta que debe dar el cuerpo. Precisamente ahí se encuentra una de las particularidades de esta metodología: jugar con diferentes tamaños para descubrir distintas sensaciones y posibilidades de movimiento.

¿Por qué puede ser interesante durante el embarazo?
Durante el embarazo, el cuerpo cambia progresivamente para adaptarse al crecimiento del bebé. El centro de gravedad se desplaza y también pueden modificarse la postura, el equilibrio, la forma de caminar y la manera de realizar algunos movimientos cotidianos.
La esferodinamia permite explorar estos cambios de una forma dinámica y adaptada. La esfera proporciona un apoyo móvil que ayuda a percibir cómo se distribuye el peso, qué zonas participan en cada movimiento y qué posiciones pueden resultar más cómodas.
Entre sus posibles aportaciones durante el embarazo se encuentran:
- Mejorar la conciencia corporal.
- Explorar la postura y la distribución del peso.
- Favorecer la movilidad de la pelvis y de otras zonas del cuerpo.
- Trabajar el equilibrio y las reacciones de estabilidad.
- Coordinar el movimiento con la respiración.
- Descubrir posiciones que aporten comodidad o sensación de descarga.
- Ganar confianza al moverse con un cuerpo que está cambiando.
El objetivo no es corregir el cuerpo ni exigirle que se mueva como antes del embarazo, sino acompañar sus cambios y descubrir nuevas formas de movimiento.
Estas posibles aportaciones deben entenderse como objetivos del trabajo, no como resultados garantizados. Cada embarazo es diferente y la práctica debe adaptarse al estado de salud, al momento de gestación, a la experiencia previa y a las sensaciones de cada mujer.
Esferodinamia y preparación al parto
La esferodinamia también puede formar parte de la preparación corporal al parto porque permite conocer diferentes posiciones, apoyos y movimientos pélvicos que pueden resultar útiles durante el proceso.
Sentarse sobre una esfera grande, balancearse, mover la pelvis o buscar diferentes formas de apoyo son algunas de las posibilidades que ofrece esta metodología. Estas experiencias ayudan a ampliar los recursos corporales y a familiarizarse con distintas maneras de moverse.
No existe una postura universal que funcione para todas las mujeres. Cada parto es diferente y las necesidades pueden cambiar de un momento a otro. Por eso, más que aprender una posición concreta, puede ser interesante conocer varias opciones y aprender a reconocer cuáles resultan más cómodas en cada momento.
Algunos estudios sobre el uso del balón durante el trabajo de parto sugieren que puede contribuir a disminuir la percepción del dolor en determinadas mujeres. Sin embargo, esto no significa que el balón garantice una evolución o un tipo concreto de parto, ni que sustituya el acompañamiento sanitario. Es una herramienta más dentro de una preparación global.

¿Es lo mismo la esferodinamia que utilizar un fitball?
No exactamente.
El fitball o balón grande es una de las herramientas utilizadas dentro de la esferodinamia, pero esta metodología no se limita a sentarse o realizar actividades sobre él.
La esferodinamia también incluye el trabajo con esferas pequeñas y medianas, la exploración de diferentes apoyos, el movimiento en distintas direcciones y la percepción de cómo responde el cuerpo ante cada estímulo.
Por tanto, utilizar un fitball para realizar una actividad concreta no significa necesariamente que se esté trabajando desde la esferodinamia. La diferencia se encuentra en el enfoque: la esfera no se utiliza únicamente como un accesorio, sino como una herramienta para explorar cómo se mueve, se organiza y responde el cuerpo.
¿La esferodinamia es un entrenamiento?
La esferodinamia puede formar parte de una sesión de ejercicio, pero no sustituye por sí sola a un programa completo de entrenamiento durante el embarazo.
El trabajo con esferas puede complementar el entrenamiento de fuerza, la movilidad, el trabajo respiratorio y otras propuestas adaptadas a esta etapa. Tampoco sustituye el seguimiento obstétrico ni la fisioterapia cuando existe una necesidad específica.
Debe entenderse como una herramienta complementaria dentro de una preparación global, no como una técnica aislada ni como una solución para todos los cambios o molestias que pueden aparecer durante el embarazo.
¿Es segura durante el embarazo?
La actividad física durante el embarazo debe adaptarse siempre a cada mujer y realizarse teniendo en cuenta su estado de salud, el momento de la gestación y las posibles indicaciones del equipo sanitario.
El tamaño de la esfera, la posición, el nivel de estabilidad y el tipo de movimiento deben seleccionarse adecuadamente. No se trata de forzar el equilibrio, realizar movimientos difíciles ni alcanzar una determinada intensidad, sino de trabajar con control, acompañamiento y seguridad.
En una sesión guiada, las propuestas pueden modificarse para que cada participante encuentre una forma de trabajar adecuada a sus posibilidades.
Si existe alguna complicación, contraindicación o duda sobre la práctica de ejercicio durante el embarazo, es importante consultarla previamente con el equipo médico o sanitario de referencia.
Conocer y acompañar un cuerpo que cambia
Durante el embarazo, el cuerpo se transforma continuamente. La forma de mantener el equilibrio, distribuir el peso o realizar algunos movimientos puede cambiar a medida que avanzan las semanas.
La esferodinamia ofrece una manera de explorar estas transformaciones a través del movimiento. La forma, la elasticidad y la inestabilidad de las esferas permiten probar diferentes apoyos, observar las sensaciones corporales y descubrir nuevas posibilidades de movilidad de una manera progresiva y adaptada.
Por ello, a partir de octubre incorporaremos la esferodinamia en Body Global Training como parte del trabajo que realizamos con nuestras mujeres embarazadas.
Utilizaremos esferas de diferentes tamaños para explorar la movilidad, la respiración, el equilibrio, la distribución del peso y distintas posiciones que puedan resultar útiles durante el embarazo y la preparación corporal al parto.
Como ocurre con el resto de nuestro trabajo, su utilización estará acompañada por profesionales y se adaptará al momento de gestación, al estado de salud, a la experiencia previa y a las sensaciones de cada mujer.
Además, el 18 de septiembre a las 19:15 h realizaremos un taller para adentrarnos en esta técnica y que nuestras mamas puedan conocerla y probarla antes de su incorporación al centro.
Si actualmente eres una de nuestras mamás,mas, el taller está incluido sin coste adicional. Para quienes no forman parte de nuestros programas, la tarifa es de 20 €.
Tu cuerpo cambia durante el embarazo. Aprender a escucharlo y descubrir nuevas formas de moverte también forma parte de la preparación.







